Un vecino poco confiable

El espacio geográfico en el que se encuentra Empalme Graneros ocupó un lugar central en la historia del barrio. Los hombres y mujeres que lo habitaron mantuvieron una relación áspera, conflictiva y muchas veces dramática con el arroyo Ludueña, ese vecino omnipresente y poco confiable.

 

El Ludueña, denominado antiguamente Arroyo Salinas, tiene su cuenca ubicada en la Provincia de Santa Fe, abarcando parte de los departamentos de Rosario y San Lorenzo, en el sector oriental de la llanura pampeana. El arroyo es un cauce fluvial que nace como red de desagote de las aguas pluviales de los campos aledaños abarcando en su cuenca una superficie aproximada de 800 kilómetros cuadrados. En su trayecto recibe las aguas de varios arroyos, para finalmente volcarlas en el río Paraná. Cuando las lluvias son copiosas o prolongadas, los abundantes flujos de agua provocan el desborde de sus cauces naturales, produciendo inundaciones de impredecibles consecuencias en toda la región.

 

Empalme Graneros sufrió diecisiete inundaciones a lo largo de su historia, empezando por la de 1898, cuando el barrio todavía era una promesa. Luego le sucedieron, entre otras, las de 1905, 1911, 1940, 1961, 1962, 1964, 1969, 1971, 1977, 1984, hasta llegar a la del año 1986, destacable por la intensidad de los daños provocados y la rebeldía popular que produjo. Su reflejo fue la institucionalización de NU.MA.IN., sigla que recoge la demanda de todo un barrio: Nunca Más Inundaciones.

 

Las inundaciones

 

 

 

La inundación del año 1961

Rosario sufrió una inundación que alcanzó a un importante sector de la ciudad, siendo Empalme Graneros uno de los barrios más afectados. Como consecuencia del problema hídrico desatado, representantes de catorce vecinales de la ciudad se reunieron en el Club Deportivo La Gloria.  En ese entonces las vecinales elaboraron un plan de desagües para la ciudad.

 

En 1982, a 20 años de elaborar aquel documento, el periódico de la vecinal denunciaba lo poco que se había hecho para resolver el problema de las inundaciones. Si bien el arroyo Saladillo era el más afectado, la ciudad en su conjunto había sufrido inundaciones y los arroyos que la rodeaban estaban a punto de desbordar, tal era el caso del Ludueña. Solo habían caído 90 milímetros de agua y se enfrentaba nuevamente el riesgo de las inundaciones. En tal sentido, reclamaban la finalización de los Emisarios 9 y 10 con su correspondiente secundario, del emisario Sur, la construcción del gran desviador sobre el arroyo Ludueña y los diques de contención de agua en su origen, regulando su llegada a la ciudad de Rosario. (Periódico “La Voz de Empalme”, Nº 40, Marzo de 1982)

La peor inundación de todas: 1986

Un vecino anónimo le dedicó en 1986 un ruego que bien puede leerse como un murmullo que nos llega de la historia barrial:

 

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on mi desgracia a donde voy

ya van 100 años / ya van 100 años

no me dan la solución.

Tengo los muebles roto

y es de tanta inundación

le pido a diputados

que me den la solución.

Restan 3 años / expectativas

restan 3 años / ansiedad

a Dios le pido, a Dios le pido

que tanta agua no mande más.

 

El desborde del Ludueña anegó durante tres días las calles y las viviendas de Empalme Graneros. El diario La Capital describía la situación como crítica, mientras que el descenso de las aguas del arroyo Ludueña fue muy lento, lo cual impuso una inmediata evacuación de la zona.

 

Testimonios de la inundación

NU.MA.IN.

Ante cada inundación era común que se formaran varias comisiones de vecinos indignados. Y también era común que transcurrido un tiempo volviera cierta calma, los reclamos se fueran enfriando y la gente se desmovilizara. En 1986, a los pocos días de producirse el descenso de las aguas, también se creó una comisión. Sus integrantes fueron la representación del barrio y llevaron adelante las demandas para poner fin a las periódicas inundaciones del barrio. Desde entonces, Nunca Más Inundaciones (NU.MA.IN.) se convirtió en un instrumento de lucha y en una bandera del barrio entero.

NU.MA.IN. El comienzo.

El trabajo de NU.MA.IN.

30 de abril de 1986
Alrededor de mil vecinos fueron a las vías del Ferrocarril para reclamar que las autoridades de Ferrocarriles Argentinos los atendieran. La protesta pretendía ser un acto simbólico para alertar a las autoridades de las necesidades del barrio ante la inundación, pero inmediatamente se comenzaron a escuchar cánticos en contra de las autoridades nacionales, provinciales y municipales. Con picos y palas trataban de voltear el muro de contención de las aguas, se encendieron fogatas sobre los durmientes y se derribaron señales del ferrocarril en señal de protesta.

 

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24 de abril de 1987

Conmemoración del primer aniversario de la inundación de 1986. En la esquina de Paso y Gambeta se reunieron cerca de 3000 vecinos.

 

"Ud. se inundó siendo inocente, si se vuelve a repetir usted es culpable por no participar", era uno de los lemas de la convocatoria (Periódico El Servidor de Empalme Graneros, Abril de 1987).

28 de abril de 1987
Un hecho relevante en la consolidación de NU.MA.IN. ocurrió la noche en que los concejales de la ciudad debían tratar la adjudicación del conducto Aliviador N° 2. "NU.MA.IN. inundó la sesión", fue el título que le dedicó el diario La Capital a la participación de los vecinos de Empalme Graneros. Hacía dos sesiones que se demoraba su tratamiento, razón por la cual los integrantes de NU.MA.IN. decidieron marchar hacia el Concejo Municipal. Más de 700 personas ingresaron al recinto, portando pancartas y cantando slogans alusivos: "En las tribunas miembros de la comisión tenían febriles reuniones con los concejales, donde los cambios de opiniones eran cada vez más violentos. Finalmente, ante la firmeza y los argumentos irrefutables de la comisión y con el coro de los vecinos martillando en sus oídos, los concejales decidieron tratar el tema esa misma noche". Cuando los legisladores ingresaron al recinto fueron recibidos con las estrofas del Himno Nacional. Una emoción difícil de olvidar, recuerdan los vecinos que asistieron aquella noche al Concejo Municipal. De allí se llevaron el proyecto firmado. La obra tardaría 3 años en hacerse realidad.
24 de abril del 2006
Veinte años de la gran inundación, hubo un acto conmemorativo en el Club La Gloria. La convocatoria recordaba la lucha llevada adelante. "No sólo queremos recordar ese trágico día donde en pocas horas el agua llevó nuestras pertenencias, nuestra historia y nuestro sacrificio, sino queremos recordar ese día como el inicio de una lucha contra la desidia, la ignorancia y los oídos sordos. Desde ese día Empalme Graneros se puso de pie y bajo la consigna de NU.MA.IN (Nunca Más Inundaciones) ese grito desesperado del deseo, logramos no sólo obras, sino un lugar con el orgulloso de ser vivido" (Gacetilla de Invitación).

 

 

NU.MA.IN. sigue latente. Si bien se dijo que cuando se terminaran las inundaciones dejaría de funcionar, no pocas veces sus miembros se han reunido o discuten acerca de las acciones que los distintos gobiernos municipales, provinciales y nacionales han llevado adelante.

Un vecino poco confiable