El barrio se crea a sí mismo

varias-10varias-11La apertura de la calle Juan José Paso, la cercanía de algunos emprendimientos productivos y los intentos de urbanización barrial hicieron que el barrio multiplicara el número de habitantes en las primeras décadas del siglo XX. Por esos años se establecieron el aserradero de Ángel Muzzio, la casa comercial de Juan José Drysdale y una pequeña fábrica de camas y elásticos que era propiedad de León Sinal. La opción de esta radicación estaba entonces vinculada con la cercanía al lugar de trabajo, pero también con la posibilidad de adquirir un terreno en cuotas, emprender la aventura de la autoconstrucción y concretar el sueño de la casa propia.

 

El barrio se fue conformando de una manera caótica, sin una planificación que destinara algún espacio para uso comunitario. Los espacios de sociabilidad estaban reducidos a los primeros boliches y almacenes, frecuentados por una clientela rigurosamente masculina, y carecía de Iglesia. Por su parte, la época reconoce una creciente demanda en materia educativa, área que hasta entonces había sido cubierta por el voluntarioso trabajo de maestros particulares. 

 

A partir de la segunda década del siglo XX, la creación de una biblioteca y clubes reemplazaron al almacén de ramos generales o al boliche como lugares privilegiados para el encuentro e intercambio social.

 

En este panorama de viejas carencias, renovadas demandas y nuevas oportunidades   surge el proceso institucionalizador, en la que cada uno de los clubes, bibliotecas, escuelas creados estuvieron  destinados a mejorar las condiciones de vida del Barrio. La repetición de apellidos, entre aquellos que aparecen integrando las primeras comisiones directivas de cada una de estas instituciones, permite sostener que ese proceso dio lugar a la aparición de una clase de dirigentes barrial.

 

El comienzo de las institucines del barrio

Vecinal y Bibliotecas
La Sociedad Vecinal

01-cEn el año 1923 fue creada en Empalme Graneros la primera vecinal de Rosario. La misma llevó por nombre "Sociedad Vecinal Progresista de Empalme Graneros" y tuvo como primer presidente a don Andrés Pfeuti. El primer desafío de la flamante institución estuvo destinado a la eliminación de los pantanos que rodeaban el barrio. En esa misma dirección, en 1928 los vecinos colaboraron en la realización de un puente en la Avenida Geneva sobre el curso que por entonces seguía el arroyo Ludueña.

 

La historia de las Vecinales registra intentos de cooptación o cercenamiento de sus autonomías, ocasionalmente afectados por ordenanzas que intentaban subordinarlas al poder municipal. De cualquier manera nunca dejaron de ser una correa de trasmisión entre los vecinos y el poder municipal, o incluso supieron dirigir sus demandas a las autoridades provinciales y nacionales, tal lo ocurrido durante el primer gobierno peronista (1946-1952).

 

Ese tipo de acciones y la estimulación de solidaridades barriales fueron nuevamente puestas a prueba a propósito de las sucesivas inundaciones sufridas en Empalme Graneros, lo cual generó un sin número de demandas por el entubamiento del Arroyo Ludueña, el suministro de agua y luz y  la pavimentación de sus calles, signo inequívoco del progreso y las políticas higienistas legadas del periodo decimonónico. En tal sentido, la labor de las Vecinales resultó altamente beneficiosa para canalizar las demandas barriales. Por su origen y por su contacto directo con los habitantes del barrio, y el hecho de estar inspiradas en claros propósitos de bien común, contribuyeron a que los vecinos se mostraran dispuestos a trabajar para mejorar las condiciones de la vida colectiva.

Libros si, pantanos no. Las bibliotecas del barrio

En general, las bibliotecas populares nacieron por iniciativa de los propios vecinos. Y en muchos casos estuvieron vinculadas a la vida de los clubes barriales. Obedeciendo en cualquier caso a la idea de que el conocimiento constituía un pasaporte indispensable para el progreso individual, familiar y de la comunidad en su conjunto. Promovían la realización de diversas actividades: conferencias, muestras teatrales, talleres de canto coral, cursos sobre cultura general o realización de actividades que servían para dotar a sus socios de alguna capacitación profesional. Es una particularidad de los partidos y movimientos políticos de izquierda fueran organizadores y propulsores de bibliotecas populares, especialmente en los barrios de trabajadores.

Biblioteca Libertad

La Biblioteca Libertad fue fundada el 5 de abril de 1922 y es uno de los mojones fundacionales dentro de las instituciones de Empalme Graneros. Inicialmente funcionó en la casa de la familia Ríos, contando entre sus miembros fundadores a Juan Fiort, Benito y José Ortolani, Narciso Ríos, Eduardo Díaz y los hermanos Capitana. Además de practicar fútbol y boxeo, un deporte que tuvo gran cantidad de seguidores durante las primeras décadas de vida, contaba con contaba con una cancha de bochas y un espacio de reunión social en el que se jugaba a las cartas, contando por entonces con varios "campeonatos de sapo". En la década del 1940 se presentaron varías compañías de radioteatro y disponía de un espacio destinado a la realización de espectáculos teatrales. En los 50 se incorporó la proyección de películas, una actividad que continuó, con algunas interrupciones temporarias, hasta mediados de la década del ´70.

 

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Biblioteca Mariano Moreno

En los años ´70 la Vecinal Empalme Graneros propuso la creación de una biblioteca, moderna y con posibilidades de satisfacer las necesidades de los nuevos tiempos, según se fijaba entre los objetivos de los dirigentes vecinales. Finalmente, el 2 de setiembre de 1979 la Biblioteca Mariano Moreno abrió sus puertas en las calles Gambetta (actualmente Ottone) y Franklin. Del evento inaugural participaron representantes de la Federación Rosarina de Bibliotecas, distintas autoridades educativas, la Asociación de Comerciantes Industriales y Afines de Empalme Graneros y números vecinos del barrio.

 

El sueño de Don Virgilio Ottone, emblemático dirigente vecinal, era organizar una biblioteca que reprodujera el funcionamiento y algunas de las actividades que por entonces se llevaban adelante en la Biblioteca Constancio Vigil, una experiencia paradigmática de la ciudad de Rosario. "Ma todos los chicos tienen que estudiar y si no tienen lo libro nosotros tenemo que hacer la biblioteca para que tengan lo libro", relata Martina Puyó, imitando el cargado acento italiano de Ottone.

 

Esa inquietud fue planteada a través de una Carta Abierta a los socios y vecinos. Allí se comunicaba dicho anhelo y se solicitaba la colaboración de todos los habitantes del barrio: "Sres. Socios y vecinos, nuestro barrio necesita una biblioteca. Sí, necesita en forma urgente una biblioteca que asegure a nuestros hijos la posibilidad de tener los elementos de estudio y proseguir más fácilmente sus carreras, por esto nos proponemos con el apoyo de todos construir la Biblioteca. Necesitamos su contribución para la realización de la obra… ". En aquella Carta se pedía que los socios colaboren con un préstamo de 20.000 pesos, dinero que sería devuelto en dos años a través de cuotas societarias. Los socios de mayores recursos: comerciantes, industriales podían fijar una cuota superior y brindar así su ayuda

 

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Las escuelas del barrio
Los inicios de la educación formal. Un perfil

La baja densidad poblacional que mostraba Empalme Graneros a finales del siglo XIX y principios del veinte marcó un retardo importante en el proceso de institucionalización educativo, rasgo que puede extenderse a otros barrios periféricos de la ciudad de Rosario. Las libretas censales correspondientes a la zona rural o distrito Arroyo Ludueña señalan que apenas el 41,6 % de sus 660 habitantes sabía leer y escribir, destreza más acentuada entre los extranjeros. Mientras que apenas el 39,5 % concurría a la escuela, porcentaje que contrasta con el 78,6 % del distrito Rosario en su conjunto.

 

En las primeras décadas del siglo XX se habían instalado en el barrio dos docentes particulares: Simón Don, quien visitaba las chacras en sulky, y el maestro Ríos. "Por entonces la escuela venía al campo, representada por un viejo maestro, que visitaba las chacras de la zona tres veces por semana y allí, en las chacras se reunía la gente de la familia, los peones y algunos vecinos. El maestro Simón Don se instaló en el año 1918 y continuó con sus clases hasta 1930. En los años 20, los gobiernos radicales de la provincia comienzan a construir edificios escolares en los barrios rosarinos.

 

Empalme Graneros tendría que esperar hasta 1923 para contar con su primer establecimiento escolar, marcando una institucionalización educativa que va en paralelo con el paulatino crecimiento urbano y poblacional de la zona.

Escuela Nª 456 "Dr. Carlos Pellegrini
varias-2La misma fue creada el 3 de noviembre de 1923 y es la primera escuela fiscal del barrio. Funcionó en la intersección de calle Génova y 37. El local había sido un antiguo almacén de Ramos generales llamado "La Buena Viña". Luego consiguió su propio terreno y se trasladó a calle República 2550.
Escuela Media N° 251 "Dr. Víctor Cué"
A mediados de los años sesenta, por iniciativa de la asociación vecinal y un grupo de docentes, entre ellos a las profesoras María Alicia Riestra y Magdalena Rossi de Rodríguez, se creó la Escuela Media N° 251 Víctor Cué, inaugurada el 12 de marzo de 1966.
Escuela Técnica Nº 660 "Laureana Ferrari de Olázabal"
"Laureana Ferrari de Olázabal". Dicha institución funcionaba por la tarde en el mismo edificio de la Escuela Media Nº 251 "Víctor Cué". El establecimiento educativo había iniciado sus actividades como "Escuela de Señoritas Segundo Hogar Argentino" en 1927 y en 1977 se reestructura pasando a llamarse "Escuela de Enseñanza Técnica 660". Actualmente tiene 300 alumnos con especialidad en Informática, Administración y Gestión Organizacional. La escuela está provista del equipamiento y de los recursos necesarios para que los alumnos realicen su formación.
Escuela "San Luis Gonzaga"
varias-14Ubicada en calle Carrasco 2545, esta institución privada es producto de la iniciativa y el trabajo del sacerdote Agustín Bullián, quien desde 1957 estuvo a cargo de la antigua Vicaría, convertida luego en la Parroquia Nuestra Sra. de Guadalupe. En 1964 comenzaron a funcionar dos secciones de sala de 5 años y en el año 1967 fue incorporada a la enseñanza oficial. En el año 1984, el Nivel Inicial se independiza de la Escuela Primaria y comienza a funcionar con cinco secciones a cargo de la Directora, Sra. Silvia Quaranta. En la actualidad, el Jardín Nº 1271 San Luis Gonzaga, ubicado en la calle Teniente Agneta 619 bis, cuenta con un total de 220 alumnos, mientras que 550 niños y niñas concurren a la Escuela Primario Nº 1182 San Luis Gonzaga.
Escuela Nº 1319 "Don José Ortolani
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Dicho establecimiento inicia sus actividades en el año 1988. Al comienzo funcionaba con tres turnos: mañana; intermedio y tarde, dado que solamente se había construido una parte de lo que hoy ocupa a todo el Nivel Inicial. Por esa razón, en los primeros años de funcionamiento, los maestros dictaban clases en un galpón a campo abierto por donde circulaban caballos y perros de la zona.

 

El fenómeno de migración hacia Rosario de la comunidad Qom, iniciado en la década de los años ´60 y continuado hasta el presente, dio origen a la creación de dos escuelas bilingües en la ciudad.

Escuela N° 1333 "Nueva Esperanza" y la otra la N° 1344, "Taigoyé"
Ambas instituciones están ubicadas en Avenida Sabín 1199 Industrial Bis. Entre los objetivos que se proponen se destacan el sostenimiento de la lengua y cultura Qom. Estas escuelas, luego de más de 13 años de reclamos, fueron aprobadas y puestas en funcionamiento por el Ministerio de la Provincia de Santa Fe. Actualmente se dictan clases de lengua y artesanía qom por parte de maestros aborígenes.
Escuela San Juan Diego
La misma está ubicada en la calle Reconquista 2075, y también da respuesta a la problemática de la población infantil de origen Qom. En el año 1990 se inauguró formalmente como "Aulas radiales" de la escuela Pablo VI, funcionando por entonces en un establecimiento con dos salones, sin ventanas, sin puertas ni baños. En el año 2009 se independizaron de la escuela Pablo VI y se abrió la Escuela Media.
Jardín Provincial Nº 104
Este jardín se encuentra ubicado en la calle Burucuya 965 y empezó a funcionar en 1987. Desde 1994 forma parte de las catorce secciones nucleadas en la calle Cullén 1145 bis. Atienden a cerca de 400 chicos de entre 3 y 5 años y en el año 1998 recibió el nombre de "Mita I", voz que en guaraní significa "niño pequeño". La escuela realiza talleres, se cultiva la huerta y ha intentado a lo largo de estos años integrar a los familiares de sus alumnos, dado que su colaboración resulta indispensable para el aprendizaje y el control periódico de la salud de los niños.
Cultura y "sport". Los clubes del barrio

Zamba a Empalme
Hoy quiero cantarte mi Empalme Graneros,
si cada cosa que veo me trae un recuerdo:
tus esquinas famosas….la del boliche LA GLORIA
la del gallego Pérez, la de la Placita
o la de la alegría, si escribieron historias,
si escribieron poesías.
Aquel tren carguero de la una cuarenta
Cargando momentos, transportando sueños.
¿Dónde habrá quedado, más que en el recuerdo?
………………………….
Pensar que ese arroyo que a Empalme dividía
En ‘los de LA GLORIA y REFLEJOS
Cuando desbordaba a éste barrio
en su desgracia unía

Autor Ernesto Olmedo (Director de la revista “El servidor de Empalme”).

 

Club Reflejos

Fundado en 1925 por iniciativa de los hermanos Gago. Contó con cancha de tenis de polvo de ladrillo, cancha de bochas -una actividad que no abandonará en todos estos años- básquet y la primera pileta de natación profesional de toda la zona norte, pero sin dudas la actividad más importante fue el fútbol.

 

En los años ´60 y ´70 fueron famosos los bailes de carnaval, actuaron allí Palito Ortega, Los Auténticos Plateros, Aldo Monje, Violeta Rivas, Néstor Fabián y otros artistas de renombre a nivel nacional. Estos bailes competían con los del Club Gimnasia y Esgrima y del Club Provincial. Años más tarde Baglietto, siendo muy joven y poco conocido se presentó en el Club y, aunque en algún tiempo también hubo grupos musicales de folklore nacional, en general en las últimas décadas fue un espacio donde se privilegió la cumbia. Los encuentros más concurridos del Club, los sábados por la noche, son para bailar la "cumbia cruzada".

 

Marcelo Antonelli, preside hoy una comisión que intenta, desde el año 2008, recuperar el club que por muchos años estuvo cerrado, también fue devastado por las inundaciones y el abandono. La pileta fue puesta en funcionamiento nuevamente y a ella concurren, actualmente, los alumnos de las escuelas del barrio. También tiene un salón que se alquila para fiestas, se practica Taekwondo, se juega al sapo y a las bochas, el ajedrez tiene también su lugar destacado.

 

Tiene una radio FM, "Reflejos" y una colonia de vacaciones pensada para que concurran las familias. Circulan aproximadamente unas 2500 personas, pero socios activos son apenas 200

 

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Club Social y Deportivo La Gloria

En el año de 1933, había surgido una nueva institución deportiva, el "Club Oasis", entre sus fundadores se recuerda a Onrubia, Carbajo, Sarasibar, Alonso, Moro, Ortolani. Su objetivo primordial era también la práctica de fútbol. Se practicaba básquet femenino. La aparición de las mujeres en la vida social del barrio no es un fenómeno casual. "Oasis" se transformaría, poco tiempo después, en el "Club Social y Deportivo La Gloria"

 

A partir del año 1943 debieron buscar nuevos terrenos para su cancha de fútbol y al mismo tiempo decidieron impulsar la actividad social del club a través de la organización de bailes populares, para los que se alquiló un terreno al lado del bar donde se montaba una carpa, esta nueva actividad fue inaugurada el 25 de Mayo de aquel año con gran algarabía, bombas de estruendo, torneo de fútbol y la maratón de 7 km., "La Vuelta de Empalme Graneros", como colofón, el baile en la pista, aun de tierra, con la presencia del actor de radioteatro Federico Fábregas. Estos bailes, amenizados por reconocidas orquestas típicas de la época, llegaron a ser famosos, sobre todos los de carnaval. El boxeo fue otro deporte que tuvo un rol muy destacado, llevando al Club a transformarse en la "meca" del boxeo rosarino. Pero también se jugaba al sapo y había mesa de naipes. Hoy se destaca la práctica de Patín competitivo.

 

 

 

 

La Tierrita

creado en la década del 70, ubicado en Burucuyá al 900, un tanto más alejado del centro de Empalme en una zona prácticamente abandonada. Se organizó a partir de una iniciativa de la Vecinal en un predio abandonado que llamaban La idea motivadora, fue crear un espacio de diversión para los vecinos y un espacio para que los chicos de esa zona del barrio pudieran practicar deportes. También se organizaron a bailes y con los fondos obtenidos de éstos se construyó una guardia médica, que llegó a tener médicos especialistas, además de enfermeros que prestaban atención a los enfermos y servicio odontológico; funcionó como una suerte de sucursal de la vecinal.

 

 

La radio comunitaria

A fines de los años 80, un grupo constituido por el sacerdote Raúl Franco de la parroquia "Santísimo Redentor" de la zona de Arroyito (en el límite con Empalme Graneros), Salvador Romano y tres médicos Ernesto Azúa, José Gotlieb y Roberto Sánchez, fundaron una radio de frecuencia modulada con una finalidad primordialmente comunitaria. Corresponde aclarar que esta iniciativa no fue la primera en la ciudad. Las instalaciones técnicas se ubicaron en un modesto salón de la parroquia (comedor "San Gerardo") de Avenida de la Travesía . Desde el comienzo, el proyecto priorizaba entre sus objetivos que los mismos habitantes del barrio protagonizaran sus propios programas.

 

 

Actividades, participantes y algunas anécdotas

La radio, FM 92.9, por iniciativa e influencia del padre Raúl Franco y por votación mayoritaria (todas las propuestas y proyectos se resolvían por asamblea) pasó a llamarse "La voz de la esperanza".

 

Desde las primeras transmisiones, en base a música popular y mencionando la identidad de la radio, su desarrollo fue incesante ya que rápidamente se fueron acercando habitantes del barrio motivados por la "novedad" y deseosos de saber cómo se podía participar.

 

Así, entre tantos, se pueden destacar el ejemplo de Luis Gallardo, un jovencito que aprendió a leer en la radio y terminó participando en un programa o, el de Martín Alberca que aprendió a ser operador y hoy trabaja profesionalmente en LT3.

Contaba con una programación de contenido y análisis político  “Cómo somos” (Gotlieb y Sánchez, con la frecuente participación del Dr. Rubén Visconti), “Pensando en nacional” (Ernesto Azúa), “Mateando” (Salvador Romano y su esposa Egle).

 

En éstos y otros programas era frecuente la participación de oyentes con comentarios o preguntas, pero como la radio carecía de teléfono fijo (no existían los celulares), algún vecino prestaba el suyo. Entonces se recibía el mensaje del oyente y un voluntario, en moto o bicicleta, lo arrimaba a la emisora.

 

Las programaciones musicales habitualmente estaban a cargo de jóvenes: “El templo del rock” (grupo de muchachos de Empalme), “El martillo”, “Arte y Mañas” (Pablo Suárez y su mujer Silvia, de enorme participación en todo tipo de tareas vinculadas a la radio), “Cuando el arte ataque”, “Rock todo nacional” y muchos otros.

 

Hubo también música folclórica y ciudadana, “Todo tango” a cargo de Alfredo Marino y “Preferentemente tango” que conducía Celia Suárez.

 

Se crearon programas infantiles con objetivos didácticos donde participaban los niños conducidos por un adulto (no necesariamente docente). En esta tarea tuvo una importante participación la Dra. Miriam Proust, médica pediatra y esposa del Dr. Gotlieb.

 

La vecinal de Empalme Graneros tuvo una programación específica para tratar los problemas barriales conducida por un militante social que llegaría a ser concejal de Rosario, Osvaldo Ortolani, de activa participación en NU.MA.IN.

 

Hubo un ciclo de radioteatro coordinado por el psicólogo Alberto Tudurí, acompañado por varios colegas suyos (Adriana Les, Luciana Evangelista, Estela Morelli, Manuel Ramírez y otros).

 

A fines del año 92, con la muerte de uno de sus principales protagonistas y fundador (el Dr. José Gotlieb) y el auge del neoliberalismo mercantilista que produjo un fuerte desarrollo de las FM netamente comerciales, la radio comunitaria comenzó su declinación hasta que resultó imposible sostenerla.

 

 

Centros de Salud
Centro de Salud Juana Azurduy

En 1987 comenzó a funcionar el “Centro de Mujeres Juana Azurduy”. El mismo reconoce, como antecedente inmediato de su gestación, las actividades que desarrollaban un grupo de mujeres preocupadas por las condiciones de vida de las mujeres del barrio, quienes pretendían avanzar en el conocimiento y la solución de problemas ligados a la violencia de género, la atención de embarazos o la detección o el control de las enfermedades prenatales.

 

De acuerdo con lo relatado por Francisca Leiva, una de las principales gestoras barrial del Juana Azurduy, “en el año 1986, luego de sufrir la inundación, nos preguntábamos qué hacer por el barrio, cómo colaborar con las madres que no podían ir a sus trabajos porque no les alcanzaban de recursos.  Y así fue que se nos ocurrió la idea de crear una enfermería, porque la gente del barrio no tenía lugares para recibir los primeros auxilios.“

Linkear con entrevista de Leuva

 

Centro de Salud del Distrito Noroeste

Este Centro comenzó su actividad a principios del año 2007, y la falta de un nombre que lo identifique hace que se lo conozca “Centro de Salud del Distrito Noroeste”.
Su principal función recae en la atención primaria de la salud, contando con dos  médicos generalistas, dos pediatras, un tocoginecólogo, una odontóloga, una psicóloga, una trabajadora social y tres enfermeros. El personal de la institución se completa tres personas a cargo de la administración. En la actualidad recibe cerca de 100 consultas médica diarias y 50 en el área de enfermería.

 

Centro Popular "Luis Cámpora y Noemí Ponce".

El viernes 20 de marzo de 2010 fue inaugurado el Centro Popular "Luis Cámpora y Noemí Ponce", una casa ubicada en Juan B. Justo al 6100, antigua vivienda de Luis Cámpora y Noemí Ponce, militantes de la Juventud Peronista detenidos-desaparecidos durante la última dictadura militar. Tres ejes articulan la concreción de este Centro Cultural: servir de espacio para estudiantes secundarios y universitarios que necesiten apoyo escolar o alfabetización, colaborar en las actividades vecinales y apuntalar diferentes formas de organización comunitaria de barrio. En una nota publicada días previos a su inauguración, Eduardo Toniolli, manifestó que "el sentido que quiso darle Laura, hija de la pareja desaparecida, fue que la casa sirviera para recuperar la historia de los padres" .

El Barrio se crea a sí mismo