"En el barrio había militancia. Estaban los peronistas, los radicales, los comunistas, como Don Virginio. En la etapa del Rosariazo, yo conocí al chico que quemó el tren, era amigo mío. Un pibe que vivía en Víctor Cué y José Ingenieros, todavía está la casa, aunque medio destruida. Justo en esa cuadra estaba la estación de trenes, así que pararon el tren y lo quemaron. Yo también participé en el Rosariazo, porque con color o sin color siempre fui un militante”. (De la entrevista a Gabriel Sánchez, vecino)