La baja densidad poblacional que mostraba Empalme Graneros a finales del siglo XIX y principios del veinte, marcó un retardo importante en el proceso de institucionalización educativa, rasgo que puede extenderse a otros barrios periféricos de la ciudad. Las libretas censales correspondientes a la zona rural o distrito Arroyo Ludueña, por usar fuentes que dan cuenta de los datos del espacio cercano a Empalme Graneros, señalan que apenas el 41,6 % de sus 660 habitantes sabía leer y escribir, destreza más acentuada entre los extranjeros. Mientras que apenas el 39,5 % concurría a la escuela, porcentaje que contrasta con el 78,6 % del distrito Rosario en su conjunto.

 

Empalme Graneros tendría que esperar hasta 1923 para contar con su primer establecimiento escolar, marcando una institucionalización educativa que va en paralelo con el paulatino crecimiento urbano y poblacional de la zona.