“(…) nos vimos forzados a comprar en 1719 otra estancia menos expuesta a los asaltos de los salvajes, costó 14.000 pesos, caudal que solo después de una lucha de tres años se ha podido pagar, percibiéndose ahora una buena renta, suficiente para el sustento de los sujetos que hay en el Colegio, aunque no está del todo libre de los asaltos de los indios”.

 

 “Desde la caída al Paraná del río Carcaranál, caminando río arriba del Carcarañal hasta las Tunas Desmochadas, que serán como 10 leguas, y por la costa del Paraná desde la caída al Paraná del Carcarañal caminado río abajo hasta el zanjón del Salinas”.

 

Referencia:

Guillermo Furlong, “Historia del Colegio de la Inmaculada de Santa Fe”, Buenos Aires, Sociedad Exalumnos, 1962.