"(…) hacerles entender a toda la ciudad de Rosario, a las autoridades de la Nación, de la provincia, de la intendencia, de los ferrocarriles, en fin, a todos los que tienen el poder de decisión, a todos los que tienen los medios para solucionar de una vez y para siempre este terrible flagelo que periódicamente destruye nuestros hogares, nuestras ilusiones y nos suma en un estado de dolor y desesperación que solamente los que lo sufren son capaces de evaluar." (Publicación El Servidor de Empalme, Abril de 1987)