En Empalme Graneros los terrenos comenzaron a verse como potenciales espacios de cercamiento urbano, iniciándose un lento proceso de loteo y división de terrenos que habían sido parte del negocio inmobiliario en ciernes y aún permanecían en pocas manos. Un caso paradigmático fue el de José Arijon que poseía una gran parte de la lonja de Adalid a principios de la década del ochenta  en la zona cercana a Refinería, un inquilinato conocido como “los cuartos de Arijón”. En el lugar se apiñaban, según el censo de Conventillos de 1895, más de 360 personas, distribuidos en 95 cuartos, con 4 letrinas y un solo surtidor de agua. El mismo Arijón que loteo la parte ubicada al oeste del Ferrocarril Central Córdoba, actual barrios Empalme Graneros, fraccionando el terreno en 27 partes pequeñas que finalmente se serían una posibilidad efectiva para varios de los inmigrantes que se instalaron en la zona, como fue el caso de José Ortolani.