Una versión, trasmitida por tradición oral cuenta que don José García Rey, propietario del bar "La Gloria" ubicado en la esquina de Juan José Paso y Solís habría ofrecido colaboración para la construcción de una cancha de fútbol en un terreno ubicado en Juan José Paso y Garzón, además de ceder una habitación de sus instalaciones para que funcionara a modo de secretaría, a cambio de esto solicitaba que el club recibiera el nombre de su bar.

 

Independientemente de la veracidad de esta historia, también es probable que su origen se deba a una escisión del "Club Reflejos", dónde tenían una fuerte presencia los anarquistas, mientras que el nuevo club estaría más ligado a los comunistas. Este relato es coherente con un fenómeno común en los barrios obreros de la época, la alta presencia de militantes de izquierda, quienes asumían como una actividad política fundamental la fundación de clubes y bibliotecas, a los que atribuían un rol pedagógico trascendente.